LOADING...

Cómo llegó la Domótica a mi Vida (II)

Te seguimos mostrando cómo ve un Arquitecto Técnico la evolución de las instalaciones domóticas desde el lado profesional

En este segundo artículo traemos más experiencias profesionales y también personales de lo que supone la revolución de los hogares inteligentes en la domótica.

Hola a tod@s de nuevo.

Y por supuesto, gracias por vuestro tiempo.

Aquí me tenéis para continuar con una nueva entrega de “Cómo llegó la Domótica a mi Vida”. Espero que os haya gustado mucho esa primera parte.

Comienzo haciéndoos saber, que, en los estudios de arquitectura, inicialmente se realiza un proyecto básico. En este se define el diseño de la edificación, los espacios y las dimensiones. Después se realiza un proyecto de ejecución, donde se definen todos los detalles de la construcción, la estructura y las instalaciones.

Las instalaciones de una vivienda unifamiliar, son relativamente sencillas de resolver. Y es el propio arquitecto quien las define. En edificios, lo normal, es que cada una de las instalaciones las calcule el técnico especializado, siguiendo las directrices del arquitecto.

En muchas ocasiones, son las propias casas comerciales las que calculan, dimensionan y justifican las instalaciones según el producto que venden. Por tanto, si queremos una instalación domótica se le pregunta a una marca comercial como Simon y esta marca guía o define el proyecto según las necesidades que le propone el arquitecto. Pero por supuesto, colocando el producto que vende Simon (como es lógico).

Si hablamos de una instalación de calefacción, una marca como Roca tiene un departamento técnico que guía o define la instalación siguiendo las necesidades que le indica el arquitecto. Pero todo el sistema se definiría con sus productos: la caldera será Roca, los emisores de calor (radiadores o suelo radiante) también serían de Roca, colectores, tuberías, conductos, etc.… Incluso en ocasiones hay marcas que tienen sus propios instaladores oficiales.

Pero esto no quiere decir que en la misma instalación no se pueda realizar con otros productos o marcas, o con otros instaladores. Es más, habitualmente se cambian marcas y productos cuando se quiere contratar. ¿Por qué?. Pues los constructores, e instaladores (multimarca), debido al conocimiento y experiencia que tienen, proponen opciones o soluciones basándose en otras condiciones. Como pueden ser, la calidad del servicio técnico de la marca, precio, tiempo de fabricación, stock del producto, garantías, repuestos, fiabilidad, rapidez y facilidad en la ejecución, etc.…

¿Y por qué esto es habitual en todas las instalaciones de un edificio excepto cuando llegamos a una instalación domótica?. Por algo tan sencillo, como la falta de conocimiento y experiencia. No es fácil encontrar, y en ciertas zonas tampoco existen, empresas de servicios de domótica que tengan conocimiento y experiencia.

Hay instaladores, principalmente los electricistas, que conocen productos de marcas que ellos instalan siguiendo las directrices del fabricante de estas. Pero serían incapaces de integrar otras marcas para que hicieran lo que un Cliente necesita. A no ser que el fabricante / la marca que instalase los integrase.

Y como podéis intuir, esto no es fácil. Por tanto, este instalador y el cliente son cautivos de una marca la cual decidirá si le conviene o no realizar avances en su producto. Decisión que no tomará en base a la necesidad de un cliente, si no que la tomará en función de sus intereses y políticas de empresa. Incluso cuando decida dejar de dar soporte a este producto, no le va a preocupar quien lo tiene instalado o si le va a dejar de funcionar si no le interesa continuar con el proyecto. Podemos poner varios ejemplos como el caso de Osram o el fabricante Momit, quien dejó a los propietarios de sus termostatos sin servicio al cerrar la empresa.

Borrador Instalación Domótica
Imaginando el hogar inteligente

Siguiendo la idea del instalador de calefacción, que puede realizar una sala de calderas con las marcas que le dé la gana (tuberías, conductos, emisores, soportes,…). Diseñará todo el sistema basándose en la normativa y en el conocimiento al igual que experiencia que tiene. No es cautivo de ningún fabricante. Su capacidad para resolver necesidades en un edificio es muy amplia. Para realizar esto, también se necesita que las propias marcas sean compatibles con otros sistemas. Añado otro ejemplo. Pueden montar un radiador de la marca Ferroli y una caldera de la marca Roca en la misma instalación y funcionarán perfectamente juntos. Esto es tan obvio en una instalación de calefacción que no genera ninguna duda. Y todos saben que, si así no fuese, venderían menos, lo que no les interesa.

¿Por qué os cuento todo esto? Muy sencillo. Para que entendáis mejor que son los sistemas abiertos en domótica de los que os hablé en el anterior artículo del blog. Los productos de domótica no dejan de ser productos de diferentes marcas que hay en el mercado. Y de los que si tienes conocimiento y experiencia los puedes unir en una única aplicación y/o plataforma para tu instalación de Hogar Inteligente. De esta manera podrás crear una instalación o ecosistema dentro de tu vivienda para que todo se entienda sin necesidad de seguir una marca concreta. Eso sí, necesitas a esa empresa de servicios que lo pueda realizar.

Y esto es HomeQube. Una empresa de servicios de domótica que ha desarrollado esta aplicación para que podamos formar dicho ecosistema en una vivienda, local o estancia. En él, todos los dispositivos, sensores, actuadores, motores, etc.… se entienden y se interconectan. El límite de este ecosistema, es el mercado de los productos compatibles con sistemas abiertos. Mercado que tiene infinidad de productos conocidos por todos.

Creo que ya están claras algunas de las diferencias entre las instalaciones de domótica de sistemas cerrados en los que eres cautivo de una marcay los sistemas abiertos en los que el límite es el propio mercado de productos no las marcas. Hay muchas más diferencias entre estos dos sistemas y yo entiendo que son los profesionales quienes tienen que dar respuestas y soluciones a las diferencias y problemas que puedan surgir con un sistema u otro. Y es que al cliente lo que principalmente le preocupa es que cubra sus necesidades, funcione con garantía y sin problemas.

Para continuar con el tema quiero contar una anécdota. Cuando empezaron a salir los smartwatch -relojes inteligentes- en el mercado, había diferentes modelos. Unos eran muy extraños y parecían tablets o smartphones reducidos con una correa alrededor. Cierto es que tenían muchas funcionalidades. Incluso se podía meter una mini tarjeta de teléfono y no necesitabas llevar el móvil contigo. Otros en cambio, parecían relojes, pero con muchas funcionalidades que los hacía inteligentes y con gran conectividad con el teléfono pero que no los suprimía. Con el paso de los años, me di cuenta que a la mayoría de las personas les gustaba llevar relojes inteligentes. Pero querían que siguiesen pareciendo relojes, no una nave espacial.

Espero que, con esta anécdota de los relojes, haya servido para trasladaros el ideal de como debe ser y me gusta la domótica. Quiero sencillez en su uso. Pero por supuesto, con todo tipo de funcionalidades inteligentes las cuales me proporcionen comodidad, ahorro y accesibilidad. Quiero que no se vea pero que esté realizando su trabajo. Además ha de servir para cualquier tipo de usuario: jóvenes, mayores, personas con discapacidad, niños y niñas,…

Estas son las premisas bajo las que hemos diseñado HomeQube. Abierta, inalámbrica, sencilla y compatible. Así que en mi próxima entrega os hablaré de la primera instalación de Domótica que hicimos. Con todo lujo de detalles.

Nos vemos pronto.

Saludos,
Alberto Figueroa

Cofundador de HomeQube